mayo 30, 2024

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Reconocimientos fatulos para alegrar el Ego


Por: Awilda Gómez/www.prensalatina.net

A veces nos resulta difícil reconocer que el ego es el “yo” de cada uno de nosotros y el único que busca brillar por naturaleza a través de estos galardones.

Soy de las que dicen que un reconocimiento debe venir apegado de sacrificios, trayectoria y sobre todo esfuerzos. En los últimos años he visto como se ha vuelto una modalidad y hasta un relajo dar galardones a diestra y siniestrara sin ninguna razón.

Por ejemplo, es más difícil quizás visitar un familiar enfermo que esperar ser reconocido.

Conozco sujetos que ellos mismos se premian, comprando placas, pergaminos, medallas y demás, para luego entregarlos a alguien que se los obsequie. ¡!Ay padre!! , a dónde llegaremos.

Otro asunto que nunca ha dejado de existir es el tener que darlos por compromiso, o por intercambio; tú me reconoces yo te reconozco; muy común hoy día y carente de valor.

Si bien es cierto para muchos esto no significa absolutamente nada, para otros es como ganarse el premio mayor en la lotería, ya que su ego se alimenta de esa ficción.

Es cuestionable que instituciones u organizaciones con o sin fines de lucro, publicas o privadas; reconozca a supuestas personalidades sin ningún mérito, por el mero hecho de tener un compromiso o por cumplir con agendas personales.

En muchas ocasiones se ha puesto en duda la validez de los reconocimientos, ya que se supone que para la entrega de ellos se cumplan ciertos criterios y normativas que no son tomados en cuenta a la hora de entregarlos; pero como dicen por ahí “buscar reconocimiento fortalece el ego”.

Desde niños nos han entrenados que si hacemos algo bien recibimos de nuestros padres o algún adulto un gesto de aprobación donde se nos premiaba por haber hecho algo “correcto”. A través de esta acción sutil se nos ha programado que somos merecedores de tal o cual cosa por lo que hacemos correcto.

A través de esta acción sutil se nos ha programado que somos merecedores de tal o cual cosa por lo que hacemos correcto.

¿Por qué será que muchos seres humanos se mueven esperando el reconocimiento de los demás? Conozco muy pocas personas que no esperen y anhelen un reconocimiento en forma de halagos y muchas veces sin merecerlo.

A veces nos resulta difícil reconocer que el ego es el “yo” de cada uno de nosotros y el único que busca brillar por naturaleza a través de estos galardones.

La psicóloga Fernanda Glaser explica que el ego es uno de los componentes de la personalidad que permite conocer cuáles son las necesidades a satisfacer.

Agrega que el “yo” se entiende como una instancia del aparato psíquico, que, según la teoría freudiana diferencia lo externo de lo interno, ayudando a conciliar el «ello» con el mundo exterior. En ese sentido, dice, es una función que se adapta tanto a situaciones externas como internas.

¿Qué es lo que está pasando hoy día?. Se necesita hacer un cambio radical y de visión con relación a los llamados “reconocimientos”, asunto que no es nada fácil.

Consiste en saber reconocer los logros de los demás y permitir que la otra persona crezca a su ritmo, sin prejuicios, sin juzgarlos ni etiquetarlos.

El reconocimiento verdadero reside en la valoración de la gente en el trabajo, constante y serio, de las aportaciones que demos día a día con el buen ejemplo, la palabra edificante y en el caso de periodistas y comunicadores es el aprecio, la preferencia del público por la calidad profesional de nuestro trabajo, en busca de una mejor sociedad.

*La autora reside en San Juan Puerto Rico, es periodista, locutora y directora del digital PrensaLatina.net