[dropcap]P[/dropcap]UERTO PRINCIPE, Haití.- Organizaciones de derechos humanos deploran hoy la muerte del reconocido activista homosexual, Charlot Jeudy, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en su residencia en la capital de Haití.

Pierre Espérance, secretario ejecutivo de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos, indicó que su temprana desaparición representa una gran pérdida para la comunidad de lesbianas, gays, transexual, bisexual, intersexual y queer (LGTBIQ), que ya sufren de acoso y estigma social.

Espérance recordó la dedicación y empeño que ponía en todas sus acciones, no solo de promoción de los derechos sexuales, y pidió a las autoridades judiciales una investigación exhaustiva para determinar la causa de su muerte.

Por su parte, Antonal Mortimé, integrante del Colectivo Défenseur Plus, señalo que Jeudy era reconocido nacional e internacionalmente, y varias veces testificó ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, pese a que la práctica es potencialmente peligrosa en un país tradicional y con fuerte influencia de la iglesia.

Mortimé estima que su muerte, cuyas circunstancias aún no están claras, constituye un duro golpe para su familia y colectivo que representaba.

De acuerdo con activistas de derechos humanos y sexuales, la comunidad LGTBIQ en Haití sufre altos niveles de discriminación, pese a que el país desde no penaliza las relaciones homosexuales.

En 2017, el Senado haitiano aprobó una de ley para la emisión del Certificado de Buena Vida y Moral, documento requerido por muchos empleadores y universidades, e incluyó a la homosexualidad, junto con la pornografía infantil, el incesto y la explotación sexual comercial de los niños, como motivo para denegar un título a un ciudadano.

También ese año la Cámara Alta, avaló otra legislación para castigar a partidarios y cómplices de un matrimonio homosexual, con penas de hasta tres años en prisión y multas de unos ocho mil dólares.

 

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