Por Rodolfo R. Pou. 

En las recientes semanas, políticos, activistas y comentaristas, residentes en nuestra nación dominicana, junto a unos megáfonos ciudadanos, contradictorio a lo episódicamente natural, han hecho de su capacidad de portavoces autorizados, el responsable llamado de alerta, advertencia y consejo, al adeudo ejecutivo, la cordura legislativa y la responsabilidad cívica. Un meritorio clamo que inusualmente nos detenemos a distinguir. Los hubo congresistas, funcionarios gubernamentales y ciudadanos empoderados, cuyo trabajo, participación y trayectoria, les ha cedido el derecho de poseer un micrófono social, y a su vez, ser escuchados. Pero a ellos regresaremos más adelante.

 Lo que sucede es que, no todo llamado o denunciante, es legítimo. Durante décadas, y porque no, hasta hoy mismo, los “entren todos”, “cállese la boca” y el “lo echó fuera del cajón” han resonado más en nuestras mentes, que las declaraciones sensatas y responsables de cualquier micrófono. No menos cierto ha sucedido recientemente en la política norteamericana, donde su actor principal, se vale más del asombro del mensaje que proyecta, que la importancia del mismo. Y para alimentar esa realidad, acusaciones han surgido esta misma semana, advirtiendo sobre despido de periodistas criollos, para ser substituidos por altoparlantes, capaces de generar audiencia y proyectar propaganda intencionada y controlada, validando con ello, esa resonancia. No crean que aquí en la diáspora ha sido menos cierto ese ejercicio.

Por Manuel Hernández Villeta

El  adolescente  dominicano que hoy llega a la edad de buscar su primer empleo, tiene los caminos cerrados. Sin trabajo y sin estudios tiene que emprender su largo trotar en la vida. Es la sociedad que le cierra las puertas, es un excluido por causas del sistema. No llega a rebelde, ni tiene causas.

Sin el primer empleo no puede seguir estudiando ni mejorando su entorno. Con el primer empleo, con un salario mínimo con tope de 13 mil pesos, está con la soga al cuello. La canasta básica familiar, a nivel popular, esta sobre los 30 mil pesos mensuales.

Por Nelson Encarnación

El ministro del Interior, licenciado José Ramón Fadul, volvió a despertar las expectativas que se renuevan frecuentemente en torno a la necesidad de que se emprenda un real desarme de la población civil, un elemento que estaría llamado a surtir efectos en la reducción de la criminalidad y la violencia.

Este aspecto ha sido una preocupación constante de todos los sectores de la vida nacional, golpeados por la realidad de que un elevadísimo porcentaje de la población dominicana ha sido tocada, directamente o en forma indirecta, por algún hecho delictivo.

Por J.C. Malone

 Nueva York.-Alexandria Ocasio Cortez, la boricua de 28 años que destronó a Joseph Crowley, un demócrata de 56 años con 20 en el Congreso, desató un movimiento nacional.

Ella demostró, que los “viejos robles” carcomidos y corrompidos, se derrumban con un discurso coherente y movimientos estratégicos, muchos jóvenes emulan  su ejemplo.