La muy posible ingobernabilidad en EE.UU.

 Por J.C. Malone

Nueva York.-Los Estados Unidos nunca antes estuvo más dividido que en esta campaña electoral cuyo ganador, no importa quien sea, será investigado por los congresistas del partido contrario. Lo único que se vislumbra más o menos seguro es que los republicanos retendrán control del Senado y los demócratas pueden pasar a controlar la Cámara de Representantes.

Eso asegura que cada bando tendrá un instrumento congresional para hostigar al contrario, dificultando que puedan ponerse de acuerdo para trabajar y  garantizar un mínimo de gobernabilidad.Ningún bando reconocerá el triunfo del otro como legítimo.

Por Carlos McCoy

El video puesto en las redes por la doctora Margarita Cedeño de Fernández, exhortando a los dominicanos con derecho al voto en los Estados Unidos, a votar en favor de la candidata Hillary Clinton, no hace más que retratar nuestra falta de institucionalidad.

En cualquier otro país con instituciones fuertes, este desliz hubiera terminado en la renuncia de la vice presidenta de la República.

Muchos han tratado de minimizar el llamado de la doctora Cedeño, diciendo que otros líderes mundiales han tomado partido por uno u otro bando. 

Por Orlando Gil

EN LA JUSTICIA NO.- No creo que los propios políticos puedan explicar el fenómeno, y sencillamente porque deben ser los primeros en asombrarse y no entenderlo: la satanización del oficio. La clara admisión de que a la política se dedican los pícaros, los sinvergüenzas, los charlatanes. Esto es, gente impropia. El debate alrededor de la Junta Central Electoral pone en evidencia la situación, aunque no a mucha honra para que se constituya en estadio de superación. Los políticos son buenos para regidores, alcaldes, diputados, senadores, vicepresidentes y presidentes de la República, pero no para miembros de la Junta Central Electoral, o  del Tribunal Superior Electoral, o de la Cámara de Cuentas. Y no decir de la Suprema Corte de Justicia, o del Tribunal Constitucional, o del Tribunal Superior Administrativo. Al poder Ejecutivo lo malo, al Legislativo lo peor, pero al Judicial la excelencia. Antes se denunciaba a determinada persona, o se agraviaba, o se perseguía, y hasta se condenaba, pero de manera individual. Ahora se procede de conjunto y en la mira la condición. Nadie que sea político, o lo haya sido, puede acceder a un puesto de administración en la Justicia...

Por Guillermo Moreno

El modelo de “desarrollo” peledeísta, su principal característica, es, pues, su capacidad para concentrar la riqueza, reproduciendo la pobreza y profundizando la desigualdad.

El tema del desarrollo económico-social es de permanente controversia. Pero hay varias verdades que parecen irrefutables. Una de ellas es de perogrullo: Ningún país puede alcanzar el desarrollo sin el crecimiento sostenido de su economía. Otra: El desarrollo requiere que ese crecimiento se traduzca en una distribución cada vez más equitativa de la riqueza social que mejore las condiciones de vida de la gente y disminuya progresivamente la desigualdad.