Por Manuel Hernández Villeta

Los informes de organismos internacionales a veces pecan de tremendistas. Son los responsables de los programas que mantienen la injusta distribución de las riquezas, y siempre están de espaldas a realidades sociales y económicas de los países del tercer mundo.

Su indiferencia es casi total en lo que se refiere a programas de educación, de salud y de cobertura energética. Cuando ven soluciones es en la supra-estructura, en cambios de programas y metodologías, pero nunca van a  la raíz de los problemas.

Esos organismos internacionales, que son punta de lanza de los países desarrollados, enhebran programas planificados en salones repletos de tecnócratas donde la mujer, el hombre y los niños comunes y corrientes, no pasan de ser simples datos numéricos.

Por Luis Mayobanex  Rodríguez

New York.- En su estrategia continuista, el PLD busca colocar al pueblo dominicano a decidir entre la muerte por guillotina o la muerte por silla eléctrica, que es lo mismo que decidir, de cara al 20/20, entre la reelección de Danilo Medina y el regreso al poder de Leonel Fernández.

Ambos, como toda su cúpula partidaria, son responsables de la emergencia y consolidación de un modelo económico depredador, salvaje, que ha llevado al país a ser uno de los más corruptos a nivel mundial, uno de los más desiguales socialmente; uno con los peores rendimientos en el ámbito educativo; a ser un país tan inseguro como la capital de Afganistán; con mas muerte en accidentes de tránsitos y el segundo país en la región con la tasa más elevada de muerte materna.

 

Por Rodolfo R. Pou

La semana pasada presenté un breve ensayo titulado “Un ‘Cover’ a la Diáspora, para entrar a su país”, donde exhibía una circunstancial oportunidad para que la conocida políticamente segmentada diáspora de la Florida tomara una tregua y fijara de manera unificada una opinión específica sobre un tema que nos impacta a todos.

Un momento autorreferencial y oportuna coyuntura que se ha presentado en mucho tiempo a fin de que nosotros, los de la denominada diáspora que vivimos en el Estado de la Florida, fijemos una postura sobre este relevante tema. Una ocasión única que no debe ser desaprovechada en este sentido. El hecho detonante citado era y sigue siendo el gravamen que se les está cobrando a los dominicanos residentes en el exterior al comprar un pasaje aéreo para viajar a la República Dominicana, a la sazón, nuestro país de origen.

Por Manuel Hernández Villeta

El déficits habitacional es imposible de solucionar sin una política de Estado y sin la total cooperación del sector privado. A la clase media hoy se le torna más difícil que nunca tener acceso a una vivienda. Su salario es deprimido, no cuenta con apoyo bancario, a su patrón le importa su suerte y no tiene de donde ahorrar.

El programa de viviendas populares que vende el sector privado, no está al alcance de la deprimida clase media. Para optar por financiamiento bancario se necesita un mínimo de entrada de 30 mil pesos mensuales. Un salario que para muchos esta fuera de su alcance.