Por Carlos McCoy

Con excepción de la comunidad cubana, que son rabiosamente republicanos, la mayoría del latino americano que reside en los Estados Unidos de América, simpatiza o se inclina hacia el Partido Demócrata.

Aunque con diferentes actuaciones, hay un protagonista común para estos sentimientos de odio y admiración. El asesinado presidente de los Estados Unidos de América John Fitzgerald Kennedy.

Por Gnosis Rivera

Los pueblos tienen una sabiduría tremenda y suelen expresarla por medio de dichos, expresiones que pasan de generación a generación, de boca en boca, y que cuentan de una realidad cotidiana.  Uno de ellos vino a mi mente este miércoles nueve de noviembre, a raíz de los eventos ocurridos recientemente: no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar.

Donald Trump, señores, ganó las elecciones de Estados Unidos. Diablo o no, el hombre se alzó con la presidencia de esa nación, como dicen algunos “analistas expertos”, contra todo pronóstico. Sin poseer historia como político, siendo polémico sobre temas muy sensibles para colectivos importantes y metiendo la pata, al parecer, siempre que pudo, lo logró. Sobre el particular pienso que nada que refiera a la política norteamericana está fuera de pronóstico u ocurre así no más. Independientemente de que siempre habrá un margen de incertidumbre, natural en todo grupo, empresa, proyecto; en fin, en todo lo que respecta a la humanidad.

Por Polon Vasquez

La diatriba politica y estridente bravuconada empleada por el magnate Donald Trump en su campana por la Casa Blanca, logro sus objetivos, dividir y agrietar la composicion etnica del pais mas podersoso del planeta.

Con la finalidad de obtener buenos resultados en las elecciones generales del pasado martes 8 de noviembre, Trump olvido que los Estados Unidos es un pais formado por inmigrantes provenientes de los cuatro costados del globo terraqueo.

Por Guillermo Moreno

La llegada de Trump a la Casa Blanca hace prever la reactivación de todos los sectores que se ven amenazados por su visión xenófoba, racista y machista.

El triunfo de Donald Trump en las recién pasadas elecciones del 8 de noviembre anuncia el inicio de un proceso de convulsiones sociales en EE.UU.

Donald Trump ganó las elecciones conforme a un sistema electoral obsoleto en que un candidato puede convertirse en presidente del país, aun sin obtener la mayoría del voto popular, como fue su caso.