Por Awilda Gómez/ www.prensalatina.net

 La Real academia Española define la palabra Pedigüeños (a), como aquellas personas que “pide” con frecuencia e inoportunidad. Muy clara está la definición; como claro también es de personajes que habitan en la hermosa isla del encanto Puerto Rico, que se dedican a este oficio si es que se puede llamar así. 

En mi artículo de hoy quiero resaltar a determinados personajes que se pasa la vida pidiendo a los demás con hostigamiento y exigencias como si fuera una obligación el tener que darles. Ese tipo de conducta, se ha convertido en una modalidad y profesión para quienes entienden que es la vía más idónea para sacar provecho de los demás, sin ningún esfuerzo meritorio que se justifique. No es lo mismo ni es igual solicitar colaboraciones económicas que estar todo el tiempo como el mendigo de las calles “pidiendo”. 

Por .C. Malone

Los feminicidios y derrumbes de muchísimos honorables pervertidos demostraron que durante el 2017, la revolución feminista avanzó bastante.

En los años 60, cuando arrancó la revolución feminista, consagró derechos sexuales, reproductivos y laborales para la mujer, hoy se enmarca en la lucha contra las desigualdades económicas.

Por Manuel Díaz Aponte

Este 2018 encuentra a una América Latina sumergida en un pantano de precariedades institucionales, sociales y económicas particularmente por la corrupción imperante en las estructuras del poder político. Han resurgido los gobiernos de derecha, el más reciente con la elección del centro conservador y empresario chileno Sebastián Piñera. 

La región todavía no se repone del terremoto político que la sacudió a mediado del 2017 tras revelarse públicamente la mega corrupción auspiciada por la empresa brasileña Odebrecht, que otorgó 788 millones de dólares en sobornos en doce países, incluida República Dominicana.   

Por Orlando Gil

EN EL 2018 CONFÍA.- El gobierno confía que el 2018 será un año económicamente bueno, y que si el dinero fluye la gente no tendrá de qué quejarse. Aunque habrá que ver. Los organismos internacionales reportan con frecuencia que el crecimiento de la economía dominicana supera la de otros países de la región, sin que al parecer eso sea suficiente. Se dicen muchas cosas en contra. En particular dos. Una, que esos números no son propios, sino que comparten el cálculo del Banco Central, una parte -obviamente- interesada. Y dos, que de nada vale ese crecimiento si no se corresponde con un reparto equitativo. Lo del Banco Central no sería pecado, pues esa es la norma, y lo que es igual no es ventaja. El día a día de la economía lo lleva el Banco Central y Fondo Monetario o Banco Mundial trabajan el resultado de manera ocasional. Si el procedimiento no fuera el adecuado, estas entidades hace mucho que lo hubieran cambiado. Además ¿cómo renegar del crecimiento de una economía pequeña si se acepta el crecimiento de una economía grande? No debe olvidarse lo principal. El sastre que diseña el traje corriente es el mismo que elabora el smoking...