Por J.C. Malone

 Nueva York.-La lógica de la hipocresía que controla toda la actividad política me hace casi asegurar que el presidente Donald Trump será quien promueva finalmente una reforma migratoria.

 Cuando los políticos dicen que van camino al norte, lo más saludable es guardarle posada en el sur.

Por: Misael Pérez Montero.

Santo Domingo, Rep. Dom._Considero que, primero; definiendo la política exterior  como el conjunto de las decisiones públicas que toma el presidente de un gobierno, junto a su equipo de trabajo o ministro de exteriores, de un Estado en función de los intereses de sus ciudadanos y en relación con los demás interactuante del sistema internacional de un país.

Ahora bien, para que la Política Exterior de un Estado tenga efectos significativos en la Opinión Publica, se hace necesario que surja un proyecto de relaciones exteriores respondiendo, en primer término, a las aspiraciones de paz & seguridad y a las necesidades de desarrollo político, económico y social del país.

Por Awilda Gómez/ www.prensalatina.net

Como todos sabemos febrero es el mes de la patria en nuestra República Dominicana;  con la celebración de acontecimientos digno de ser recordados y exaltados.

Desde el natalicio del Patricio Juan Pablo Duarte, el 26 de enero, hasta la celebración del Día de la Independencia Nacional, entre otras fechas, son recordadas durante este mes rindiendo culto a nuestros héroes y a los símbolos que nos identifican como dominicanos en todo el mundo.

Pero si bien es cierto ya no se ve con el mismo fervor que antes  nuestra hermosa tricolor en los frentes de las casas y apartamentos; donde cada dominicano y dominicana exhibían con orgullo.

Por Manuel Hernández Villeta

El Congreso Nacional es el menos independiente de los poderes del Estado. Las líneas no salen de la conciencia de los legisladores, sino del capricho y el deseo de los cabezas de tendencias. Los proyectos de leyes son consensuados por  los dirigentes políticos y en la mayoría de los casos los legisladores solo levantan las manos.

Mandar a las cámaras legislativas un proyecto de  como la reforma de la ley electoral, puede ser una ironía o hasta una burla. Es llevarlo a que se empantane. Si los cabezas de los partidos políticos no encontraron soluciones en privado, no las van a tener a mano los diputados y senadores.