Por J.C. Malone

 Nueva York.-La reina Anacaona trató a los visitantes españoles con hospitalidad, hasta observar  que, como bestias, los tipos asaltaban sexualmente a cualquier mujer, las “cosificaron”, las trataban como objetos.

La reina y su pueblo, se levantaron contra los invasores violadores.

Por Manuel Hernández Villeta

El sistema educativo público dominicano se encuentra estancado. Culpa del ministerio y del sindicato de profesores. Culpas compartidas y travesuras innecesarias de ambos lados, que solo sirven para erosionar el sistema.

Nunca pensé que el cuatro o cinco por ciento del presupuesto nacional para la educación sería una salvación. Únicamente iba a servir para aumentar los salarios a profesores y ampliar las raciones del desayuno y ahora también la comida.

Por Gnosis Rivera

Este será el tercer relato que haré para ti, y quizá sea el último, salvo que la naturaleza, en su infinita sabiduría, tenga otros planes.  Desde la primera charla que tuvimos, y que traduje para aquellos que me leen, has cambiado muchísimo. Para la segunda vez sospechaba que algo distinto vendría. Recuerdo en ese primer encuentro: tú, mudo y quieto, y yo mirando hacia arriba para no ver el embotellamiento de autos en la calle.  Inicié la charla, pero tú ya me estabas provocando con tus ramas secas. Luego me hablaste de tus nidos, eran once; los conté con nostalgia porque nunca pude ver un solo pajarito visitándolos, pero podía adivinar cuánta vida hubo antes en ellos.

Pasaron semanas y nos volvimos a encontrar. Antes de ello, tuve la oportunidad de verte más de cerca, de tocar tu tronco y ver cómo estabas cimentado en tierra. Puse mis manos sobre ti, no había humedad en tu piel; igual como lucían tus ramas, parecías seco, pero tu fortaleza era tanta, que te ofrecí una íntima reverencia y mi alma te abrazó. De alguna forma me sentí tan tú, y no porque nuestras condiciones fueran similares, es que muy dentro de mi corazón tuve la certeza de que ambos poseemos la misma esencia. Muchas preguntas asaltaron mi mente. Yo sé que un árbol es mucho más que lo que lucen sus ramas, mucho más que sus frutos y sus hojas. Un árbol, antes y primero que todo también son sus raíces.

Por J.C. Malone

 Nueva York.-Permítame felicitarlo, no por su designación como director del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), sino por mantener una muy buena reputación, dentro de un gobierno tan desacreditado.

Le invito a imaginar que una turba llegue a la casa de sus padres en el barrio Restauración de San Pedro de Macorís.  Que destruyan la verja y quieran echar su familia a la calle, siendo Uds. los propietarios legítimos desde hace unos 50 años.