Por Manuel Hernández Villeta

En ocasiones  las iglesias se tienen que meter en las cosas de este mundo. Todo el mensaje de Cristo es para redención de los humildes, de los desamparados, de los que han perdido todo, menos la esperanza. Los males de hoy tienen que ser tratados por los cristianos, sin caer en el fanatismo político ni ser agentes de impulso de candidaturas.

En la vieja china roja se lanzaba el estribillo de que la religión es el opio de los pueblos. Pero si lo vemos en el contexto de hoy, no es así.  El hombre tiene derecho a buscar su vida espiritual, y ser agente de cambios para su comunidad.

Por Olga Capellán

MADRID, España.- Ana Julia Quezada podría ser una asesina en serie, de acuerdo a claros indicios de la Guardia Civil, si se comprueba que la confesa asesina del niño Gabriel Cruz, pudo también segar la vida de su propia hija en el año 1996, de acuerdo a lo publicado hoy por el Periódico.

La niña de 4 años de edad murió en horas de la madrugada al caer por una ventana de su casa, en un séptimo piso en la Calle Vega de la ciudad de Burgos, pero su madre (Ana Julia Quezada) alegó que la niña era sonámbula.

Por Awilda Gómez/ www.prensalatina.net

Recientemente leí en el muro de Facebook de una colega amiga unos comentarios relacionados al maltrato de las mujeres víctimas de violencia domésticas, donde las opiniones floraban en torno a que muchas de ellas se quedan calladas ante su situación de violencia; incluso se debatía  el tema de que muchas ponían una querella contra su agresor y luego las retiraban.

Por Rodolfo R. Pou

A un momento donde tuvimos el lamentable paso del Huracán Florencia para sustentar en nuestros recuerdos la atroz imagen del paso de María, a doce meses de impotencia, debates vacíos, señalamientos de culpabilidad, reclamos, mentiras e incertidumbre y más de cincuenta semanas de incompetencia y despecho, sumado a los más de 350 días desde que la politiquería partidista barata se impusiera por encima de las soluciones de penurias de puertorriqueños y la diáspora dominicana, nos hacemos la siguiente pregunta ¿Cómo llegamos a este punto de tanta insensibilidad ante una enorme tragedia humana?

A un año de que el despiadado huracán María arropara y destruyera la hermana Isla de Puerto Rico, aún sigue siendo tema de debate y conjeturas el número real de vidas que se perdieron tras su paso y en las subsiguientes noches de sufrimiento y abandono para el pueblo puertorriqueño y para muchos de los dominicanos que allí residen.