Por J.C. Malone

Nueva York.-Desde que publiqué Sammy Sosa en 9 Innings, en 1999, le pongo una atención tangencial al béisbol y su impacto en la vida dominicana, observando algunas cosas.

Observé que tras el colapso de las reputaciones de Sammy y Alex Rodríguez, se levanta íntegro y humilde, Vladimir Guerrero, recién exaltado al Salón de la Fama.

Por Alejandro Santana 

Alguien dirá, ¡este descubrió por donde le entra el agua al coco! Y no es así, aun estoy investigando esa maravilla de la naturaleza.

Lo que si descubrí hace mucho tiempo, es lo que otros han descubierto, y saben hace tantos años sobre complicidad de autoridades  y protección de familiares hacia sus hijos delincuentes.

Por Freddy P. Galarza

New York.- La creación del Instituto del Dominicano en el Exterior INDEX, podría convertirse en un nuevo fiasco, dada la duplicidad en los servicios que pueda ofrecer con relación a los ya existentes en nuestro Consulado.

Esta última institución tiene abiertas las llamadas ventanillas donde se ofrecen  diversos servicios que incluyen; asuntos comunitarios, departamento de cultura, ventanilla de salud, educación, ciudad Juan Bosch, para aquellos que necesitan información sobre los planes de viviendas y los servicios de inmigración y de orientación a familias de los presos en cárceles de Estados Unidos.

Por Rodolfo R. Pou

¿Cómo nos comportaríamos si supiéramos que todas nuestras acciones, opiniones y decisiones

más allá de estar a la vista pública, fueran determinantes y prejuiciosamente en contra o favor nuestro?

Ese encabezado parece una pregunta tonta y hasta ilógica, pues toda gestión o quehacer de nuestra vida, eventualmente termina por impactarla. Incluso más ahora cuando todos tenemos a nuestro alcance, un parlante abierto y descriptivo de quienes somos y como pensamos. 

Lo hacemos a diario, en las plataformas sociales y en los grupos de chat que compartimos con colegas, amigos y familiares. Espacios de expresión, donde emitimos posturas, promovemos ideales, exageramos experiencias, buscamos que nos celebren vanidades y le damos el visto bueno con “likes o corazoncitos” a cosas que nos agradan, a la vez que reaccionamos con “caritas tristes o enfurecidas” a otras que no. Cada uno de las casi dos mil millones de personas que utilizan el internet de manera recreativa o laboral, con sus acciones, dibujan a diario, el perfil de quienes son o quienes pretenden ser.