Testigo del tiempo:La exitosa “guerra” anti-drogas

Opinión
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Por J.C. Malone

 Nueva York.-En su ensayo “El pentagonismo, sustituto del Imperialismo” (1966), Juan Bosch explica por qué formaron el Complejo Militar Industrial, ellos no quieren ganar guerras, buscan vender armas.

 Por eso guerreamos siempre, para garantizar el mercado armamentista.

Una vez eso esté claro, entenderemos que la “Guerra Contra las Drogas”, iniciada por Richard Nixon en 1971, es la más exitosa de todas las guerras estadounidenses.

En 47 años de esta “Guerra”, el Gobierno Federal ha transferido más de un trillón de dólares a la industria armamentista. E influyó para que gobiernos latinoamericanos gasten una cantidad similar equipándose para esa “Guerra”. Claro, son personas muy justas, la industria armamentista también le vende armas a los narcotraficantes, ellos necesitan defenderse.

Esta Guerra tiene tres “frentes-clientes” de la industria armamentista.

Tan súper exitosa es la “Guerra Contra las Drogas” que en ella fabricantes y traficantes de armas acumulan más ganancias que en todas las guerras estadounidenses juntas. Y un dato importante: no se derrama sangre estadounidense.

Ellos ponen las armas, ganan dinero y viven arrebatados con las drogas, mientras los latinoamericanos ponemos los muertos. Cientos de miles de latinoamericanos han muerto, mueren y seguirán muriendo en esta guerra eterna, que destruyó la estabilidad de varias sociedades centroamericanas.

El principal problema de drogas estadounidense, sin embargo, no es cocaína o marihuana, es la “epidemia” de adicción a opioides, una crisis manufacturada por la industria farmacéutica.

Desde luego, el Complejo Militar Industrial no le declarará la guerra al Complejo Farmacéutico Industrial.

Las farmacéuticas no trafican drogas, aprovechan el clima de libre empresa, “crean empleos” y generan riquezas.

La industria armamentista tiene estupendas ganancias, muchísima gente, consumidores y narcotraficantes, viven en la ilegalidad. Los gobiernos pueden encarcelarlos y expropiarle sus bienes, es un negocio estupendo para gobernantes, fabricantes y traficantes armamentistas.

Esta “guerra” nunca terminará.

 

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