Futuro de Pensiones en RD

Opinión
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Por Jhonny Sanchez

He venido advirtiendo que los principales sistemas de pensiones del país están encaminados a la quiebra.

Los del Poder Judicial, Congreso y el Magisterio sucumbirán bajo el peso de un generoso —e irresponsable—esquema de beneficios que no puede ser financiado con las contribuciones de sus afiliados.

Hablo, por supuesto, de las odiosas pensiones de lujo que ambos regímenes procrean.

No así instituciones autónomas como el banco central BCRD y entidades del sector privado, que tienen otra connotación.Si dichos regímenes se mantienen aún a flote, es únicamente porque el Estado — entiéndase el pueblo camello que paga impuestos—

les hace aportes muy por encima de lo que nos dan a los ciudadanos comunes condenados a recibir las migajas del régimen de la  antigua Caja de Pensiones, hoy manejada por sistema de pensiones.

Creo debemos revisar el Régimen Contributivo Subsidiado, (Arts and. 7 y 8) diseñado para afiliar y proteger a tres millones de trabajadores independientes y autónomos y sus familiares, mediante modalidades que se adecúen a sus características económicas  y laborales y la capacidad de la Tesorería de la Seguridad Social, para combatir la evasión y la elusión de las empresas, y reducir el porcentaje de la penalidad por mora a un nivel más razonable.

Pero el que más duele es el sistema de invalidez, vejez y muerte, lo llamo el IVM, el cual, sucumbirá a un diseño piramidal perverso, que exige aportaciones cada vez más elevadas a cambio de beneficios cada vez más miserables, y que es insostenible a mediano  plazo ante los muy marcados cambios demográficos que el país ha sufrido en las últimas cuatro décadas, sin que políticos ni administradores del régimen hicieran algo para sanearlo.

IVM, o Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte, es un seguro que garantiza la pensión a todos los afiliados al seguro social, cuando han cumplido con los requisitos y condiciones que la Ley de Seguridad Social y su Reglamento establecen para el Retiro.

Por si lo anterior fuera poco, el único refugio formal que tenemos los dominicanos —las pensiones complementarias y las voluntarias— están ahora bajo ataque de los buitres de la política tradicional. De un lado tenemos a los genios que creen que legislar  es plasmar en ley cualquier ocurrencia que les rebote en su usualmente hueca cavidad cerebral.

Del otro, lado, tenemos a los promotores de la voracidad tributaria, que siempre viene precedida de la irresponsabilidad fiscal, pero arropada bajo el manto de la urgencia de resolver el problema que ellos mismos crearon con su dispendiosa propensión.  Ambos han descubierto el irresistible tesoro de los fondos de pensiones privadas, y desean meterles sus sucias garras.

Fortalecer el IVM que pretende saquear el Fondo de Capitalización Laboral, así como las pensiones complementarias de los trabajadores, está en agenda, se quiere tomar un 1,5 % del salario del trabajador, que normalmente iría a engrosar su Fondo de Capitalización,  para desviarlo al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja.

Simultáneamente, se tomaría otro 1,25 % del salario del trabajador, que en condiciones normales sería destinado a su pensión complementaria, para también depositarlo en el IVM.

Eso debe aprobarlo SISPEN, pero el problema con esta iniciativa es que tanto los recursos del fondo FCL como los del ROP se depositan en cuentas individuales a nombre del trabajador.

He Si el dinero es desviado desde estas cuentas al IVM, el trabajador tiene que saber que lo que era dinero a su nombre pasaría a la buchada común del IVM, donde los fondos son de todos los trabajadores, pero no son de ninguno en específico.

Siendo que el IVM, por su diseño y falta de voluntad política para reformarlo, corre riesgo de quebrar, los trabajadores de hoy, y especialmente los más jóvenes, jamás volverán a ver su dinero.

No olvidemos que el fondo FCL es parte del auxilio de cesantía que el trabajador puede disfrutar en caso de ruptura de su relación laboral.

El ROP, por su parte, es una pensión adicional, que vendría a complementar la magra pensión que podemos esperar del IVM.

No cabe la menor duda de que estamos ante dos de los mayores problemas que enfrenta hoy RD: la crisis fiscal y la insostenibilidad de los regímenes de pensiones. No podemos permitir que se dilapide el ahorro de los trabajadores en aras de solventar el  déficit.

Las expresiones en dicho artículo son responsabilidad únicamente del autor, este medio no necesariamente se solidariza con lo aquí escrito.

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